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Nos encanta porque tiene todo lo que un buen tinto mediterráneo debe tener: frescura, carácter y una historia que contar. Es el típico vino que abres en una cena y de inmediato te preguntan “¿qué estás sirviendo?”. La fruta, las especias y su textura amable hacen que guste desde el primer sorbo. Además, saber que viene de la histórica Finca Xaconero lo convierte en una carta ganadora: no solo llevas vino, llevas conversación a la mesa.
Variedad: 100% Monastrell
Alcohol: 14.5%
Zona: D.O. Alicante, Valencia
Elaboración: Vendimia manual, fermentación en acero inoxidable, 12 meses en roble francés Allier (tostado medio-ligero)
Temperatura de servicio: 14–16 ºC
Vista: Rojo rubí brillante con destellos granates.
Nariz: Frutas rojas, hierbas mediterráneas, pan tostado y café.
Boca: Fresca, equilibrada, taninos dulces y final especiado y armónico.
Guiso de cordero con romero: El vino abraza las hierbas y el guiso con un maridaje jugoso.
Parrillada de cerdo ibérico: Frescura y taninos doman la jugosidad de la carne.
Berenjenas rellenas de carne y queso: Acidez que limpia el paladar y eleva el plato.
Arroz meloso de conejo y setas: Equilibrio perfecto entre tierra y copa.
Queso curado de oveja: Un final poderoso y elegante que deja huella.
En Bodegas Enrique Mendoza, iniciamos nuestro viaje en 1989, marcados por una filosofía innovadora y revolucionaria en el mundo del vino de Alicante. Desde el principio, optamos por variedades foráneas, pero con el tiempo, nuestro amor por la tierra nos llevó a enfocarnos en la variedad autóctona Monastrell, reflejando nuestra conexión con el Mediterráneo y su historia vitivinícola que se remonta a la época de los íberos.
Nuestra Finca El Chaconero, situada en la pedanía de Las Virtudes, cerca de Villena, es un terreno con una historia que se extiende hasta el siglo XVI. Con una diversidad de suelos y microclimas, y designada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), nuestra finca es un claro ejemplo de cómo el respeto por la naturaleza y el entorno es fundamental en nuestra filosofía.
Nos esforzamos por la excelencia, pero no solo en términos de calidad. Para nosotros, la excelencia significa respeto: a las personas, al paisaje y al territorio. Este respeto se refleja en nuestro trato a los viñedos y a todas las personas que contribuyen a nuestro éxito.
Como miembros de Grandes Pagos de España, compartimos valores como la singularidad del terruño y la integración armoniosa de los vinos con su entorno. Trabajamos en colaboración con otras bodegas prestigiosas, intercambiando investigaciones y prácticas para avanzar hacia un sector vitivinícola más moderno y sostenible.
Los viñedos de Bodegas Mendoza están profundamente arraigados en la rica historia vitivinícola de la provincia de Alicante. Esta región, conocida por su producción de vino desde el siglo VI a.C., se destaca por sus restos arqueológicos que confirman la antigua práctica de la viticultura. La ubicación estratégica de Alicante en el Mediterráneo Occidental ha sido crucial en el desarrollo de sus vinos, con influencias que se remontan a los fenicios y romanos
La viticultura en Alicante ha experimentado altibajos a lo largo de los siglos. En el siglo XIX, la región experimentó un auge significativo en la producción vitivinícola, conocido como el "siglo de oro", especialmente cuando las enfermedades del oidium y la filoxera afectaron a los viñedos franceses, lo que llevó a un tratado comercial preferencial con Francia. Sin embargo, en el siglo XX, la viticultura en la región sufrió una recesión debido a un cambio en el modelo productivo hacia cultivos más rentables. A pesar de esto, la creación de la "Denominación de Origen Alicante" en 1932 ayudó a consolidar y proteger los vinos de la región.
La provincia de Alicante presenta dos zonas climáticas distintas que influyen en sus viñedos. Por un lado, está la costa mediterránea, donde las brisas marinas tienen un impacto significativo en los viñedos costeros. Por otro lado, está la comarca del Alto Vinalopó, ubicada a más de 600 metros sobre el nivel del mar, donde los viñedos se benefician igualmente de las brisas marinas a través de los pasillos montañosos. Esta diversidad de climas y suelos, que incluyen suelos con alta presencia de cantos calcáreos, costras, piedras y arenas, contribuyen a la singularidad de los vinos de Bodegas Mendoza