4.3 ★★★★☆ (312)
Este
Toro de parcela única ha dejado huella entre los aficionados. Más del
90% le da 4 estrellas o más, y no es para menos: lo que encuentras en la copa es pura intensidad bien domada. Destacan
frutas negras maduras como mora y ciruela, notas de vainilla, cacao, tabaco, regaliz y un fondo balsámico y especiado que lo vuelve irresistible.
Muchos lo describen como un vino
“profundo y elegante, con personalidad arrolladora”.
Un dato que se repite en los comentarios:
los taninos son potentes pero sedosos, con una
acidez muy bien integrada que equilibra su 15% de alcohol, al punto que varios dicen que “ni se nota”.
Al menos un
40% recomienda decantarlo una hora para que despliegue su complejidad: aparece cuero, cedro, chocolate amargo, y hasta un toque de eucalipto.
Hay frases que se repiten con entusiasmo como
“una joya de Javier Rodríguez”,
“vino para guardar y para lucirse”, o
“con este Toro quedas como rey en cualquier parrillada o cena elegante”.
En resumen, es un
vino que combina potencia, carácter y fineza, y que demuestra por qué
las cepas centenarias de El Teso están entre lo mejor de Toro. Si buscas un vino que hable fuerte pero con clase, este te va a encantar.
4.3 ★★★★☆ (312)
Este
Toro de parcela única ha dejado huella entre los aficionados. Más del
90% le da 4 estrellas o más, y no es para menos: lo que encuentras en la copa es pura intensidad bien domada. Destacan
frutas negras maduras como mora y ciruela, notas de vainilla, cacao, tabaco, regaliz y un fondo balsámico y especiado que lo vuelve irresistible.
Muchos lo describen como un vino
“profundo y elegante, con personalidad arrolladora”.
Un dato que se repite en los comentarios:
los taninos son potentes pero sedosos, con una
acidez muy bien integrada que equilibra su 15% de alcohol, al punto que varios dicen que “ni se nota”.
Al menos un
40% recomienda decantarlo una hora para que despliegue su complejidad: aparece cuero, cedro, chocolate amargo, y hasta un toque de eucalipto.
Hay frases que se repiten con entusiasmo como
“una joya de Javier Rodríguez”,
“vino para guardar y para lucirse”, o
“con este Toro quedas como rey en cualquier parrillada o cena elegante”.
En resumen, es un
vino que combina potencia, carácter y fineza, y que demuestra por qué
las cepas centenarias de El Teso están entre lo mejor de Toro. Si buscas un vino que hable fuerte pero con clase, este te va a encantar.