Vinos para Navidad: La Guía Definitiva para Brindar en Nochebuena
La Navidad reúne a la familia alrededor de una mesa llena de sabores. Tanto en una cena íntima como en una gran reunión, el vino adecuado ayuda a que cada plato se disfrute más.
Planifica el vino según la cena
El vino debe realzar los sabores, no opacarlos. Los blancos suelen acompañar pescados, pollo y pavo, mientras los tintos funcionan con carnes rojas. También importa la preparación: un salmón graso con una salsa intensa puede maridar bien con un tinto.
Múltiples Platos, Múltiples Vinos
Si tu cena de Nochebuena incluye varios tiempos, lo ideal es servir diferentes vinos para cada platillo. Comienza con algo ligero para las entradas, como un vino blanco, espumoso o rosado, y ve aumentando la intensidad a medida que avanza la cena. Recuerda, la regla de oro para los postres es que el vino debe ser igual o más dulce que el platillo. Un vindo dulce para el chocolate o un espumoso rosé para postres frutales son opciones infalibles.
Escogiendo el Vino Ideal para Cada Momento de la Cena
Maridajes para platos navideños
La cena navideña peruana combina sabores agridulces que piden vinos capaces de acompañarlos sin dominar. Los vinos de la uva Mencía del Bierzo, con su perfil afrutado y suave, funcionan bien; también los Riojas afrutados con un toque de Roble o Crianza.
Una Navidad peruana: platos y vinos
La mesa peruana de Navidad reúne sabores agridulces y texturas variadas, desde el pavo hasta el dulce de manzana, camote y marschmellow. El vino debe acompañar esa mezcla sin taparla.
Pavo navideño
El pavo, con su carne jugosa y su piel crujiente, es un clásico de la Navidad peruana. Acompáñalo con un tinto afrutado y sin demasiados taninos. Un Mencía del Bierzo aporta fruta y suavidad sin abrumar; un Rioja afrutado con un toque de Roble o Crianza también equilibra la riqueza del plato.
Dulce de manzana y camote
Los platos agridulces como el dulce de manzana y camote admiten un vino con algo de dulzor. Un Riesling equilibra dulzura y acidez, y su fruta fresca contrasta con la textura de estos platos.
Mariscos: Un Toque Costero en la Cena
En muchas casas peruanas, los mariscos también protagonizan la cena de Navidad. Para el ceviche o los camarones, busca un blanco ligero y refrescante. Un Sauvignon Blanc aporta notas cítricas y frescura frente al limón y al sabor marino. También funciona un Chardonnay no muy envejecido en roble, que conserve fruta y frescura.
Postres navideños
Para postres como turrones y mazapanes, sirve un vino dulce o de postre. Un Dulce de Mendoza o un Moscatel acompaña su dulzor y resalta los sabores sin competir con ellos.
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