El cabernet sauvignon es la uva tinta más plantada del mundo, pero cada región le pone su acento. En la Península de Setúbal, con su clima cálido atlántico, Casa Ermelinda Freitas lo lleva a un estilo maduro y envolvente, bien lejos de los cabernet austeros.
Fermenta con sus hollejos en acero y pasa 12 meses en barricas pequeñas de roble francés y americano. El resultado: nariz de fruta negra en compota con pimienta y un toque balsámico, y una boca con cuerpo, aterciopelada, de taninos dóciles y final largo. Sus 14.5% piden plato con sustancia.
Nuestra sugerencia: un bife ancho a la parrilla, un asado dominical o una tabla de quesos curados. Sírvelo alrededor de 18°C y, si puedes, decántalo media hora.