Parrilladas · 3 minutos

Solomillo de cerdo a la parrilla con mostaza y hierbas

Solomillo de cerdo a la parrilla con mostaza y hierbas — imagen ilustrativa generada con IA

El solomillo de cerdo se cocina como una pieza pequeña y magra. Su forma alargada permite dorarlo por varios lados y terminarlo en una zona suave, pero la punta delgada puede adelantarse al centro. Resolver eso al principio evita tener medio corte seco cuando lo lleves a la tabla.

Esta receta usa mostaza, tomillo y aceite, sin miel. El aderezo deja espacio para un vino blanco con algo de cuerpo o un tinto fresco; no necesitas una salsa pesada para que el cerdo tenga sabor.

Pide la pieza correcta

Busca solomillo de cerdo, también vendido en algunos lugares como lomo fino de cerdo: una pieza estrecha, alargada y sin hueso. Comprueba el aspecto y el peso con el carnicero. Un bloque ancho de lomo de dos kilos necesita otra cocción y no se prepara con estos tiempos.

Para cuatro personas con guarnición:

  • 2 solomillos de cerdo de 400–500 g cada uno.
  • 30 g de mostaza de Dijon o mostaza preparada sin miel.
  • 20 ml de aceite de oliva.
  • 1 diente de ajo, unos 4 g, rallado.
  • 1 cucharadita de tomillo seco o 2 de hojas frescas.
  • 5 g de sal, ajustando si la mostaza es muy salada.
  • Pimienta negra al gusto.

Reserva 15 minutos para preparar la carne, 20–30 minutos de parrilla y al menos tres minutos de reposo. Necesitas hilo de cocina, pinzas y termómetro. No hay un marinado largo obligatorio: puedes sazonar y cocinar en la misma sesión.

Empareja sin convertirlo en medallones

Con un cuchillo pequeño, retira la membrana plateada dura que pueda quedar en la superficie. Mete la hoja apenas debajo y avanza apuntando hacia la membrana, para no llevarte mucha carne. Si no te resulta cómodo, pide que lo hagan en la carnicería.

Dobla la punta más delgada bajo la pieza y sujétala con hilo de cocina. Así se aproxima al grosor del centro. Ata sin apretar excesivamente. Si los dos solomillos tienen tamaños distintos, colócalos separados para poder retirar primero el más pequeño.

Mezcla la mostaza con aceite, ajo, tomillo, sal y pimienta. Cubre los solomillos con una película delgada. No acumules pegotes de mostaza en un solo lado: se dorarán antes que la carne que queda debajo.

Prepara una parrilla limpia con una zona directa media-alta y otra indirecta. Una tapa facilita el acabado, como explica Weber al describir la cocción en dos zonas.

Dora y mide en el centro

Coloca las piezas en el calor directo y gíralas para dorar sus caras, unos dos minutos por lado. Calcula 6–8 minutos para este primer paso. Si la mostaza empieza a ponerse negra, pasa de inmediato al sector suave.

Traslada ambos solomillos a la zona indirecta y cierra la tapa. Empieza a medir después de otros 8–10 minutos. Introduce el termómetro desde un costado hasta el centro de la parte más gruesa; comprueba ambas piezas por separado.

Para un corte entero de cerdo, FoodSafety.gov indica 63 °C y un reposo mínimo de tres minutos. Retira cada pieza cuando alcance esa temperatura y déjala reposar al menos ese tiempo antes de quitar el hilo y cortar.

El total puede rondar 20–30 minutos, pero el grosor y la potencia de la parrilla mandan. En una parrilla abierta, termina en el sector de brasas suaves, girando periódicamente. No cortes medallones de prueba cada pocos minutos. Medir desde el costado te permite comprobar el centro y mantener la pieza entera hasta después del reposo.

Rebana el solomillo en porciones de unos dos centímetros. Sirve con los jugos de la tabla, recogidos en una fuente limpia. Unas papas doradas y vainitas cocidas funcionan sin competir con la mostaza.

Blanco o tinto: decide por el resto del plato

Con mostaza suave, tomillo y papas, elegiría un Chardonnay de cuerpo medio, con poca madera, o un blanco de textura amplia y buena frescura. Si prefieres tinto, una Mencía de tanino moderado puede acompañar sin endurecer la sensación de una carne magra.

Si añades una salsa dulce de manzana o mucha miel, ya no estarás sirviendo el mismo plato. WSET recuerda que el dulzor de la comida cambia cómo percibimos el vino seco; prueba antes de elegir un tinto muy tánico.

Para otras combinaciones, consulta qué vino va con qué carne. Y cuando quieras elegir botella para esta comida, revisa nuestra selección para parrilladas y carnes buscando frescura y una intensidad que no tape al solomillo.

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