Licores y Destilados · 3 minutos

Mimosa: receta con naranja para un brunch en casa

Mimosa de naranja y Prosecco en copa flauta, sin hielo.

El brunch tiene una ventaja: permite desayunar tarde sin tener que explicarlo mucho. La mimosa encuentra sitio junto al pan con palta, los huevos y la conversación que sigue después del café. Dos ingredientes, una copa y bastante menos trabajo que hacer otra tanda de panqueques.

La receta de aquí parte de jugo de naranja recién exprimido y Prosecco, en cantidades iguales. Los dos van fríos. El jugo puedes prepararlo antes; las burbujas entran cuando te sientas a la mesa.

La proporción de una mimosa

La mimosa es un cóctel de jugo de naranja y vino espumante. La receta de la International Bartenders Association mezcla 75 ml de jugo recién exprimido y 75 ml de Prosecco por copa. Se sirve fría, sin hielo en el vaso de servicio, y se remueve suavemente. No necesita azúcar ni licor añadidos.

La International Bartenders Association propone 75 ml de jugo de naranja y 75 ml de Prosecco. Esa relación de uno a uno es el punto de partida. Si quieres más vino o más jugo, puedes variar la copa después de conocer esta versión.

Receta de mimosa con naranja

Porciones: 1 copa de aproximadamente 150 ml. Preparación activa estimada: 5 minutos. Parte de ingredientes ya fríos; el enfriado previo no está incluido.

Ingredientes

  • 75 ml de jugo de naranja recién exprimido, frío y sin semillas
  • 75 ml de Prosecco, frío

Preparación

  1. Exprime la naranja, retira las semillas y mide 75 ml de jugo; enfría antes de mezclar.
  2. Vierte el jugo frío en una copa de aproximadamente 200 ml.
  3. Añade lentamente los 75 ml de Prosecco frío.
  4. Remueve suavemente y sirve al momento, sin hielo en la copa.

Usa una copa con espacio para los 150 ml de bebida, sin llenarla al borde. Una copa de vino también sirve si no tienes flautas. El desayuno puede tener burbujas sin exigir una mudanza de cristalería.

El jugo: exprime y enfría

Elige naranjas que te guste comer y exprímelas. Retira las semillas. Si prefieres una bebida de textura más limpia, pasa el jugo por un colador; si disfrutas un poco de pulpa, puedes dejarla.

Mide los 75 ml de jugo después de exprimir. El tamaño de la naranja y cuánto jugo tiene cambian, así que una fruta no equivale siempre a una copa. Enfría el jugo antes de mezclarlo con el espumante.

La receta no lleva azúcar extra. Un néctar o una bebida «sabor naranja» puede contener agua y endulzantes, y dará un resultado distinto. Si vas a usar jugo envasado por comodidad, revisa los ingredientes y elige uno cuyo sabor te guste.

Prosecco para la referencia, cava para una variación

El Prosecco es el espumante de esta fórmula IBA. Si tienes cava, puedes usar los mismos 75 ml como variación. Será una copa con otro vino, sin que necesites ajustar la cantidad de naranja desde el principio.

Para orientarte, la D.O. Cava clasifica sus estilos según el azúcar. Te proponemos brut como punto de partida para la versión con cava. Si eliges brut nature, tendrás una base más seca; el dulzor final también dependerá de las naranjas.

No necesitas una botella de larga guarda para mezclar. Busca un espumante en buen estado, con burbujas y agradable de tomar solo. Puedes explorar la selección de cavas y espumantes.

Sirve cuatro mimosas mientras sale el pan

Mide 300 ml de jugo de naranja y deja cuatro copas listas. Cuando vayas a servir, reparte 75 ml de jugo en cada una y añade 75 ml de Prosecco. Necesitarás 300 ml de espumante en total.

Vierte despacio y remueve suavemente. Si sube la espuma, espera un momento antes de completar. No necesitas hielo si los ingredientes ya están fríos, ni agitar la mezcla en una coctelera.

¿Quieres una copa más cítrica? Puedes probar 90 ml de jugo y 60 ml de espumante. ¿Prefieres más protagonismo del vino? Invierte esas cantidades. Ambas son variaciones de la proporción de referencia; el volumen total sigue siendo 150 ml.

Pon pan con palta, huevos revueltos o tostadas con queso fresco en la mesa. Si sirves panqueques con miel y fruta, quizá disfrutes una mimosa con un espumante más seco para acompañar ese menú.

Si alguien prefiere durazno a naranja, el Bellini usa puré y una proporción distinta. Puedes adelantar ambas bases de fruta, abrir un espumante y armar las copas al servir.

La fórmula de aquí no necesita triple sec. Añadirlo crea una variación y suma alcohol y sabor. La naranja tampoco vuelve esta copa sin alcohol: cada porción lleva 75 ml de vino.

Para pasar del brunch al aperitivo de otra tarde, vuelve a la guía de cócteles con vino.

Buscar productos