El primer choripán suele desaparecer antes de que salga la carne. Por eso conviene decidir si será una entrada o el almuerzo: cambia el tamaño del pan, la cantidad de chorizo y todo lo que necesitas poner después en la parrilla.
Aquí vamos con cuatro choripanes completos, para servir con ensalada. El pan va tostado por dentro, el chorizo se cocina entero y el chimichurri se añade al final. Así hay jugo y salsa dentro del sándwich, sin que el pan llegue empapado a la mano.
Lista para cuatro
- 4 chorizos frescos de cerdo o mezcla de cerdo y res, de 100–120 g cada uno.
- 4 panes de unos 80–100 g, con corteza que puedas morder con comodidad.
- 20 g de perejil fresco, lavado y seco.
- 1 diente pequeño de ajo, unos 3 g.
- 20 ml de vinagre de vino.
- 50 ml de aceite.
- 10 ml de agua potable.
- 1 g de orégano seco.
- 2 g de sal y una pizca de pimienta.
- Ají seco al gusto, opcional.
Necesitas pinzas, termómetro de punta fina y un cuchillo para abrir el pan. Calcula 15 minutos para preparar la salsa y unos 15–25 de cocción para chorizos de ese tamaño. El pan solo necesita uno o dos minutos, según el calor.
Lee la etiqueta del chorizo. Esta receta parte de un producto fresco y crudo; si está precocido, sigue las instrucciones del fabricante. No deduzcas que está listo para comer por su color o por llevar especias.
Chimichurri mientras se preparan las brasas
Pica el perejil y el ajo. Mezcla vinagre, agua, sal, orégano y pimienta; incorpora las hierbas y después el aceite. Prueba con un trocito de pan. Si usas ají, empieza con poco y deja la salsa refrigerada hasta servir.
Puedes preparar el chimichurri antes de la reunión. Conserva en frío lo que no vayas a usar: la extensión universitaria recomienda hasta cuatro días refrigerados para aliños con ajo y hierbas frescas en aceite. Sirve una parte en un bowl y deja el resto guardado, en vez de calentar todo el frasco al sol.
Cocinar el chorizo entero
Prepara una zona de calor medio y otra más suave. No pongas los chorizos sobre las brasas más agresivas: el exterior puede abrirse o quemarse mientras el centro sigue crudo.
Colócalos enteros sobre la zona media. Gira cada pocos minutos para dorar la superficie de manera pareja y muévelos si gotean sobre una llama. Gíralos con las pinzas sin aplastarlos; no los perfores repetidamente para comprobar cómo van.
Empieza a medir cerca de los 15 minutos, entrando por un extremo hacia el centro. Los chorizos crudos de cerdo o res deben llegar a 71 °C; si son de pollo o pavo, a 74 °C. Son los valores de FoodSafety.gov para carne molida y salchichas crudas. Comprueba los más gruesos y cualquier pieza que haya quedado en una zona más fría.
Si la piel ya está dorada pero falta temperatura, termina en el sector suave, con tapa si tienes. Retira a una bandeja limpia. Puedes abrir el chorizo cocido a lo largo, sin separar las mitades, si prefieres que ocupe más ancho del pan; no es necesario cocinarlo así desde el comienzo.
El pan entra al final
Abre los panes sin cortarlos por completo y apoya las caras interiores sobre una parte limpia de la rejilla. Revisa a los 30 segundos: deben tostarse, no secarse hasta volverse duros. Retíralos cuando el interior tenga color.
Pon una cucharadita de chimichurri en la base, acomoda el chorizo y añade otra cucharadita encima. Ofrece más salsa al lado. Una ensalada de tomate y cebolla puede acompañar; dentro del pan, demasiada ensalada aliñada lo vuelve incómodo de comer.
Para servir como entrada, corta cada chorizo cocido en dos y usa ocho panes pequeños. Mantienes la compra de carne y cambias el formato. En ese formato, cada invitado recibe media pieza y conserva apetito para el plato principal.
Una copa para el primer bocado
Con grasa, pan tostado y vinagre, elegiría una Garnacha fresca de tanino moderado. Un rosado seco con cuerpo también funciona, especialmente si el choripán abre una parrillada de pollo y verduras.
El chorizo puede traer pimentón, ajo o bastante picante. Prueba un trocito de chorizo ya cocido antes de añadir mucho ají a la salsa. Si queda muy picante, conviene evitar vinos que se sientan calientes de alcohol; el objetivo es poder seguir disfrutando del siguiente bocado.
La guía de vino para parrilla amplía la elección para el resto del menú. Para este sándwich, busca fruta y frescura entre los vinos para parrilladas y carnes: el primer plato ya tiene suficiente sabor para disfrutar una buena copa.