La caja china es un lienzo en blanco para cocinar cerdo, pollo, pavo y pescado.
¡Ponte el delantal: estas son cuatro recetas para empezar!
**1. Cerdo en Caja China**
Comenzamos con el clásico: cerdo en caja china. Esta receta suele ser la protagonista de las reuniones familiares: la caja china produce un cerdo con piel crujiente y carne jugosa y tierna. Puedes marinar el cerdo con una mezcla de ajo, sal, pimienta, comino, jugo de naranja agria y limón. Luego, solo tienes que colocarlo en la caja china y esperar a que haga su magia.
**2. Pollo en Caja China**
El pollo en caja china es otra delicia que merece la pena probar. El método de cocción lento y constante de la caja china hace que el pollo quede increíblemente tierno por dentro y crujiente por fuera. Puedes marinarlo con aceite de oliva, ajo, limón, pimienta y hierbas frescas antes de ponerlo en la caja. Y para un toque extra de sabor, puedes rellenarlo con limones y hierbas frescas.
**3. Pavo en Caja China**
¿Quién dijo que el pavo solo se puede cocinar en el horno? El pavo en caja china es la forma perfecta de variar tu menú de Acción de Gracias o Navidad. Al igual que con el pollo y el cerdo, la caja china te da un pavo increíblemente jugoso y con una piel dorada y crujiente. Un simple marinado de ajo, sal, pimienta, aceite de oliva y jugo de limón es todo lo que necesitas para este pavo.
**4. Pescado en Caja China**
Por último está el pescado en caja china. Puede parecer una opción inusual, pero el resultado sorprende. Un pescado entero, marinado con ajo, limón, aceite de oliva y hierbas frescas, cocinado en la caja china, es una verdadera delicia. Y lo mejor de todo es que puedes usar el pescado que más te guste, desde trucha hasta corvina.
Estas
recetas muestran que la caja china sirve para distintos tipos de carnes y pescados. Puedes usarlas como punto de partida para probar otras preparaciones. ¡Buen provecho!